Celebración del envío de la 40 promoción

Un fin de semana de solidaridad y la emoción de la Celebración de Envío

2 | FUNDACION MADRESELVA

El pasado fin de semana, la comunidad de Fundación Madreselva vivió unos días inolvidables, de esos que nos recuerdan el verdadero sentido del compromiso. Con el corazón puesto en Cuba y en los distintos proyectos que nos esperan al otro lado del mapa, nos movilizamos con un objetivo claro: sumar fuerzas, recursos y esperanza a través de la solidaridad y la celebración.

La jornada comenzó el viernes en un escenario inmejorable: el Colegio María Auxiliadora de Villamil. Aprovechando la gran fiesta de fin de curso, nos cedieron un pequeño pero valioso espacio donde pudimos instalar nuestro mercadillo solidario. Fue una tarde verdaderamente mágica, llena de color, alegría y encuentros.

Disfrutamos pintando las caras de los más pequeños, compartiendo risas y dejándonos sorprender por los trucos de un mago que encandiló a grandes y pequeños. Y, como si de una escena de película se tratara, la tarde dio un giro inesperado con una visita muy especial: ¡Darth Vader y el Ejército Imperial aparecieron para sorpresa y entusiasmo de todos!

La colaboración y el entusiasmo de niños y familias fue desbordante. Gracias a la generosidad de todos ellos, logramos recaudar fondos fundamentales que irán destinados íntegramente a apoyar el proyecto Main en Cuba. Nuestro agradecimiento más sincero a toda la gran familia de Villaamil por volcarse con nosotros y hacer posible esta jornada tan especial.

Si el viernes estuvo marcado por la acción, el color y la alegría compartida, el sábado se convirtió en un espacio de recogimiento, emoción profunda y compromiso espiritual. Vivimos la Celebración del Envío, un momento que marca un antes y un después en el camino misionero.

La imposición de la cruz misionera y la bendición se vivieron con el corazón a flor de piel. Para nosotros, esta cruz no es un adorno ni un simple símbolo: representa la humildad, la entrega y el compromiso de estar allí donde más se nos necesita. Aprendemos el valor de “simplemente estar”, de acompañar en silencio, de escuchar y de compartir la vida desde la sencillez.

Fue también un momento cargado de gratitud. En primer lugar, hacia la comunidad de Hijas de María Auxiliadora, que nos ha acogido con los brazos abiertos en esta hermosa aventura misionera. Asimismo, quisimos rendir un sincero homenaje a todos los formadores y profesores que, a lo largo de este año de preparación, nos han regalado su tiempo, su experiencia y su sabiduría para afrontar esta misión con responsabilidad y amor.

Finalmente, nuestro agradecimiento se extendió, con profundo respeto, a cada uno de los países que nos abren sus puertas y nos acogen: República Dominicana, Bolivia y Mozambique, tierras hermanas donde otros compañeros también llevarán luz y esperanza, y que junto a Cuba se convierten en destinos de nuestra entrega.

Este fin de semana no ha sido una meta, sino un impulso de salida. Volvemos la vista atrás con una gratitud infinita por todo lo vivido en el colegio y en la celebración, y miramos hacia adelante con la ilusión y la certeza de que, gracias al esfuerzo y la generosidad de cada uno de vosotros, la misión está hoy un poco más cerca de seguir transformando vidas.

 

Ir al contenido